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Clanes y Familias de Irlanda y Escocia


©
C. Thomas Cairney, Ph.D,
El Reino de los Pictos:

Cristianismo, Paganismo y la Formación de la Escocia Gaélica


Antes de que existiera Escocia, hubo cuatro reinos separados. A principios del siglo VII d.c. el reino de los Intrigantes Nortumbrianos (Northumbrian Angles) ocupó el Este de las tierras bajas del Sur, empezando con Edimburgo: La mitad del Norte fue el subreino de Beornicia. Solo al Oeste de Beornicia estaba el reino británico de Strathclyde, un reino tribal del génesis post-romano, el cual llenó el vacío dejado en el Noroeste de la Britania Romana cuando las legiones romanas partieron en el año 410 d.c. Siempre en la franja de la Britania Romana-Céltica, Strathclyde fue más alejada por la conquista Nortumbriana de los vecinos reinos británicos Rheged y Gododdin al principio del siglo VII. Sólo al Norte de Strathclyde en la región ahora conocida como Argyle, estaba el reino de los escoceses de Dal Riada, escoceses siendo un término genérico de estos recién inmigrantes Erinitas. Dominando la región completa estaba el reino de Cruithne de Alba. También conocidos como los Pictos o Caledonios, su reino cubría el volumen de lo que ahora es Escocia.

La sociedad en el Norte era tribal. Enfatizó lazos de parentesco y la generosidad del señor (lord) como el patrón y el líder de una banda de retenedores o sirvientes armados, usualmente parientes, quienes traían su escudo en la guerra y su banca de agua miel en la paz. Los británicos de Strathclyde y los Escoceses eran cristianos. Los Pictos y los Notumbrianos llegaron a ser también cristianos. Más allá de tales diferencias en el desarrollo religioso, el patrón básico de vida aparece sorpresivamente por haber sido similar:”Reinos Heroicos”. Pero las viejas instituciones paganas fueron primero una justificación y una influencia formativa en la estructura de la sociedad heroica misma. Por la interrelación de estas instituciones paganas con otros aspectos de la sociedad, su continuación  de alguna manera era inevitable, a menos que la sociedad misma fuera destruida. Sin embargo, porque su trabajo misionario no estaba en la naturaleza de una conquista militar, la iglesia Cristiana no estaba en una posición para alterar la estructura básica de la sociedad en el Norte Céltico hasta el tiempo de la guerra Civil inglesa en el s. XVII. Esto dejó asentado 100 años de Cristianismo Céltico. Los ingredientes claves para hacer la escocia Gaélica, pueden ser encontrados en el Sincretismo, el cual ocurrió entre la iglesia Monástica Gaélica y el paganismo Céltico y las instituciones sociales relacionadas. En la laga carrera, la cultura Céltica probaría ser relativamente tenaz en mantener sus instituciones heroicas en la cara de la presión exterior.

A pesar de la única identidad de los Pictos y los Gaelos, un básico patrón heroico de la vida fue compartido por todos los reinos Heroicos en el Norte. Esto fue parcialmente el resultado de sus lazos comunes para la última cultura Indoeuropea en la Era de Hierro; pero más rápidamente esta similitud fue el resultado del mutuo nivel cultural desde casi 200 años de conflicto local entre estos reinos. Los riesgos de guerra fueron altos, pero la guerra misma era por alguna extensión, convencional y hasta ritual, con  un énfasis en el combate individual. El gran hecho que estos 4 reinos fueran capaces de permanecer en “el juego” por varios cientos de años señala la similitud en la sociedad y la tecnología militar. El inter-enlace entre los hogares reales y alianzas a través de parámetros lingüísticos era común, y le evidencia proveniente de la antropología física revela que la gente envuelta, básicamente se parecían; aún cuando ni siquiera podían entenderse uno con otro. Sin embargo, otro evidencia sugiere que los líderes eran a menudo bilingües. En cualquier caso, el británico y el picto fueron dialectos de P-Céltica, mientras que el gaélico, también un idioma Céltico, no podría ser removido mas lejos de sus primos P-Célticos.

El periodo Heroico empezó con la salida de los Romanos, y finalizó con la llegada de los Nórdicos al principio del s. XIX. La economía en el Norte heroico fue pastoral y para alguna extensión agraria: No era basada sobre ciudades y pueblos. Hubo alguna acuñación, recién influencia romana, pero la unidad básica de cambio fue la vaca. El rey o jefe tenía su apremio o fortaleza y su salón para beber, pero de cualquier manera, estos no eran castillos de piedras medievales. La sociedad fue “Heroica”, en ese valor marcial fue considerada como la principal virtud aristocrática. La sociedad fue económica, material y espiritualmente dirigida hacia el uso y material de la banda de guerra. La guerra era la mayor actividad. El reino típico tribal en el Norte se constituyó de parentescos, estratificadas jerárquicamente por una movilidad limitada entre castas que era ayudada por la crianza y las relaciones de hermanos de sangre entre parentelas. El real parentesco estaba hasta arriba de la jerarquía social, seguida respectivamente por sacerdotes, guerreros, hombres libres-granjeros y esclavos. En el periodo pagano, a sociedad actuó dentro de los confines limitados de cierta gessa sagrada o tabúes, y estos se dirigían especialmente al rey sacro y a los sacerdotes (por ejemplo, en Nortumbria, los sacerdotes no podían montar a caballo). La enemistad de sangre fue común en el recién periodo entre parentelas dentro de la tribu, pero especialmente entre reinos, La enemistad de sangre fue reducida en el periodo cristiano, en especial dentro de la tribu, por el establecimiento de un “wergild” o “precio del hombre”, por cada nivel de jerarquía social, así ese pago reemplazaría a un ciclo de venganza.

La guerra era constante y construida dentro del sistema. La banda de guerra era requerida para la protección del rey y por lo tanto, del reino. El rey mantenía a su banda de guerra con pan y cerveza, distribuyendo espadas como joyas de familia, anillos de oro y plata, y otros regalos; el rey era bendecido con el botín de la guerra. La fama de un rey atraía a guerreros audaces a su salve, pero el éxito construía a un nuevo éxito, por eso al mantenerla una banda de guerra efectiva significaba usarla y ganar más tesoros. El tesoro en este contexto Heroica eran las armas y el aparato de guerra tanto como el oro y las mejores espadas como joyas de familia que eran bellamente trabajadas en oro y esmalte rojo, además de ser armas mortales usadas y probadas en el campo de batalla. En la banca para beber, el rey y los guerreros eran entretenidos con cerveza y composiciones formuladas improvisadamente en temas tradicionales, tales como la historia Anglo-Sajona de Beowulf o los Británicos y el Dios Oddin. Tales cuentos heroicos se colocaron en el patrón de la sociedad Heroica, por sus héroes que vivieron típica y ricamente muriendo en perdurable fama. En el salón para beber, inspirados con cerveza y cuentos de gloria, los guerreros prometían al rey “nunca desertar de él durante la guerra”. Esto inició una competencia amigable por el más audaz y por promesas más específicas de acción marcial en apoyo al rey, trayendo regocijo y camaradería al salón junto con el tesoro a los guerreros inmiscuidos en la batalla. Un buen rey era liberal con su oro, mientras que un buen guerrero no era restringido con sus promesas. Sin embargo, tales promesas eran socialmente atadas, y la única excusa por no cumplir alguna, era morir en el atentado; de otra manera el perdía prestigio, reputación, gloria, dinero y hasta la membresía de la banca para beber. Un guerrero sin un señor (lord) era realmente un hombre solo.

La sociedad Heroica en el siglo VII era basada en la continuidad Indo-europea con las culturas tardías de la Era de Hierro en el Norte. La tradición dándole su identidad, era tribal, Heroica, aristocrática, militar, Pre-instruida (oral) y Pre-Cristiana (pagana). Las aristocracias paganas se vieron como caídas de las encarnaciones de su respectivo “Dios del otro mundo”. Para los Anglo-Sajones, ésta genealogía incluiría típicamente a Woden (Odin), el dios de la Sabiduría, a Scyld, como un escudo protector y un dios de la fertilidad para su gente. Otras deidades Célticas y Anglosajonas tenían el poder de la contemplación sobre varias áreas del esfuerzo humano, como los parentescos tribales que tendieron a permanecer dentro de sus ocupaciones hereditarias. más tarde las parentelas tuvieron sus santos patronos, uno de los muchos ejemplos del Sincretismo y la continuidad entre la vieja y nueva religión.

La sociedad Heroica fue aristocrática, estratificada a lo largo de un sistema de castas similar y análogo al de Aryan (Sánscrito) India. La descendencia análoga Indoeuropea explica similitudes de religión entre el Hinduismo y los cultos paganos del Norte de Bretaña (entre estos: el Mitraismo Persa y Zoroastrianismo. La creencia pagana de una vida después, era fuerte y dualista. Sin embargo, el dualismo Indoeuropeo fue fatalmente expresivo de la fuerza entre el bien y el mal; no enfatizó un dualismo de espíritu en contra de la carne como lo hace la tradición Judeo-Cristiana. La tradición Heroica oral-literata a menudo tuvo eventos en este mundo y en el otro mundo del espíritu, fácilmente entremezclados en una sola narrativa continua. Los héroes de estos eran encontrados pasando a través de puertas hacia el otro mundo en lagos y arroyos, o más en colinas de hadas bajo dolmens o cámaras subterráneas. El otro mundo de doncellas de hadas (Gaélico “sidhe”, pronunciado “shee”) fue parte de un amanecer o de una religión Pre-Cristiana que incluía Reyes Sacros, dioses del sol y culto ancestral, “gessa” o tabúes, diosas de la luna, cultos a la fertilidad, héroes divinos, adoración a la naturaleza, arboledas de robles para las druídicas (reuniones de sacerdotes) presidiendo ríos y lagos. Otros aspectos incluían la caza de cabezas y el culto de la cabeza (el dios gaélico del sol, el dios de la sabiduría, que es nombrado por la capacidad de su cabeza, como el asiento de la razón), triadas rituales (cosas hechas tres veces: San Patricio se quejó  amargamente en contra de la adoración al sol e hizo uso del trébol de tres hojas para demostrar la trinidad para su audiencia pagana irlandesa), totems de animales, tribales sagrados y la forma cambiante (hombre-lobo: se toma en cuenta aquí, el cuervo en cuya forma Odin presidió batallas), ofrendas de votos en pozos (los pozos sagrados son todavía asociados con la salud y profecía), ofrendas quemadas y sacrificios humanos.

Por su parte los Pictos compartieron ésta tradición común en el Norte, y aún cerca del siglo VII había diferencias las cuales hicieron a los Pictos únicos. Por una situación, el Cristianismo vino después a la tierra de los Pictos, y le costó mucho trabajo establecerse ahí, más que en Irlanda o Nortumbria. Pero las raíces reales de la diferencia Picta, estriba en la manifestación continua entre ellas de elementos una vez comunes en todo el Norte y en Irlanda. La principal entre éstas fue la costumbre no-Indoeuropea de la sucesión matrilineal (pasando la realeza a través de la línea femenina) y la presencia de una activa población pre-Céltica entre los Pictos, los últimos que fueron los Atecotti (“los más viejos”) en el lejano Norte.

Los Pictos, como Cruithne en el esquema tribal gaélico, habían seguido el patrón intermarital con los nativos Pre-Celtas, así como los Cruithne de Irlanda. Sin embargo, hacia el primer siglo después de Cristo, ninguno de los otros grupos tribales del Gaelismo aparecen en  Alba y los Escoceses Erinitas no se establecieron en Argyle, hasta el siglo VI. Por consiguiente los Cruithne permanecieron en Alba por cientos de años esencialmente como un prototipo [La Tène] de Aristocracia Guerrera sobre una gran población aparentemente pre-Céltica. En la ausencia del refuerzo Céltico en los siglos intermedios, el idioma P-Céltico de los Pictos y el no-Indoeuropeo de los Pre-Célticos Atecotti (grabado en las piedras ogham) sobrevivieron intactos en los tiempos históricos. Los Cruithne en Alba adoptaron el sistema por parte de la madre de los “viejos”, junto con su reverencia por la Diosa-Madre. El sistema fue de primer término Pictlandio (la tierra de los Pictos), pero los elementos del culto a la Diosa-Madre (esencialmente un culto neolítico de la fertilidad) permanecieron en la Irlanda medieval en los maitines rituales de las dinastías de la s líneas paternas Célticas con yeguas blancas simbolizando la tierra de Irlanda: La Madre Tierra. Este acto simbólico fue el rehacer de los maitines originales el Dios Sol Céltico con la Diosa Madre de la Irlanda pre-Céltica. La diferencia Picta, fue que la tierra de los Pictos mantuvo el patrón original de la materna. Mientras tanto, los famosos Atecotti emergieron con los Cruithne cerca del año 600 d.c.

El caso especial de los Pictos de Alba puede ser mejor entendido en términos de su singular cultura material; las rocas con símbolos Pictos. Hay tres tipos: Las clases I, II y III. Las rocas de clase I son en su mayoría pedrejones y rocas sueltas; a menudo asociadas con sitios religiosos Pre-Célticos y figuras zoomorfas estilizadas enterradas (totems de animales) incluyendo víboras, espirales La Tène e inter-lazo; y los símbolos específicamente Pictos. Los símbolos Pictos incluyen una luna creciente sobrepuesta por una “varilla-v”, esto es, un tipo de “lanza doblada” estilizada en forma de “V”, la cual parece representar la refracción de la luz lunar, quizás en términos de dinámica o energía sexual. Junto con la luna creciente aparecen los símbolos de las líneas maternas del espejo y el peine, y un disco La Tène radial, el cual puede representar al Sol, desde dos discos que están en otra parte ligados bajo una doble “varilla-v” sobre puesta en la forma de una “z” representada otra vez como una espada doblada.  Algunas veces esta varilla-Z esta sobrepuesta sobre una víbora en forma de S.  Como los marcadores de sepulturas o como las rocas conmemorativas, estos símbolos son Pre-Cristianos y pueden marcar la Sacra Interacción Dinástica entre los Cruithne y los primeros Celtas por parte del Padre (adoración al Sol) en Escocia, los Erinitas de Dal Riada.

Estos símbolos son también encontrados en la joyería Picta de plata. (Plata = luna, Oro = sol). La joyería fue una marca formal de estatus en la Sociedad Indoeuropea; por lo tanto es posible que los símbolos paganos en la joyería Picta marquen un tipo de premio ceremonial a la novia por casamiento aristocrático o dinástico. Cual sea el caso, los símbolos paganos están combinados en el periodo Cristiano con las distintivas lozas Pictas en forma de Cruz de la Clase II. Las rocas de la Clase II están cortadas y vestidas, con un lado apoyando una versión Picta de la Cruz Céltica, mientras en el otro lado aparecen los símbolos Pictos, junto con varias escenas de procesiones humanas. Este es un ejemplo abierto del Sincretismo Clásico, mostrando la reconciliación, o al menos la coexistencia de la creencia pagana y cristiana. Las rocas de la Clase III son lozas en forma de Cruz sin símbolos, y representan una salida del estilo distintivamente Picto.

Estas tres clases de rocas juntan periodos en el desarrollo de Escocia. El periodo Cristiano sigue al periodo de la Clase I cerca de principios del s. VII inaugurando La Clase II. De hecho el conocimiento experto Picto con figuras zoomorfas en el periodo Cristiano indica la influencia Picta directa sobre los Manuscritos del Evangelio iluminado “Irlandés” (esto pudo haber sido consumado en cualquier lugar en la Iglesia Céltica, desde Lindisfare en el Sur hasta Iona o hasta Applecross en el Norte). En cualquier caso, la penetración gaélica en Pictlandia había comenzado en el periodo pagano. Este primer contacto es reflejado en la Antigua Literatura Irlandesa, la cual registra un número de Reyes Pictos en Tara, el sitio sagrado Pre-Céltico de la gran dignidad real sacra Irlandesa. Los Pictos también aparecen temprano en la Literatura Heroica, y en la genealogía real de los Gaelos Eoganacht en Munster. Desde el punto de vista irlandés, había una continua cultural y tribal entre Irlanda y Pictlandia basada en la etnia común de los Cruithne en Irlanda y Alba. Esta continua, fue más adelante reforzada por el establecimiento a principios del s. V de los Erinitas de habla Gaélica en Argyle (“El litoral de los Gaelos”) en la costa Oeste de los que ahora es Escocia. Atholl, en Pertshire uno de los reinos originales Pictos (más tarde un Condado), fue realmente fundado por el resultado de la temprana penetración Gaélica en el corazón del reino Picto. Atholl significa “Nueva Irlanda”, y su fundación es asociada con el Gran Rey Picto Oengus ( o Angus) del s. VIII, quién también dió su nombre al reino Picto de Angus (Más tarde un Condado y ahora el Condado de Angus debajo de Aberdeen). La parentela de Oengas en Atholl, mantuvo una identidad Patrilineal dentro del contexto Picto, y esta identidad después se trasladó a el Lennox y se relaciona directamente con el segmento “Picto” de la genealogía de los Gaelos Eoganacht de Munster. Es posible que la línea paterna fuera la organización en grupo de parentesco normal entre los mismos Pictos. La línea materna fue especial, y puede, por lo tanto que haya sido reservada por la sacra dignidad social. Esta noción es apoyada por las listas del Rey Picto; ya que se enlistaba al padre y algunas veces al abuelo, no obstante la sucesión por parte de la madre.

Los símbolos del espejo y el peine encontrados en  las rocas de los símbolos de las Clases I y II, salen más tarde en la Heráldica Medieval Escocesa. Una sirena sosteniendo un espejo y peine, conocida en el folklore local , como la “ Diosa-Pez” de Loch Voil en el Sur de Pethshire, aparece como la bestia heráldica en el emblema del Jefe de los MacLarens, y también como una de las crestas en las armas de los Duques Murray de Atholl: Los MacLarens representan los condes Picto-Gaélicos de Strathearn (al Sur de Perthshire) en la línea masculina, así como los Duques Murria en la línea femenina. Otro símbolo Picto reaparece más tarde en la Heráldica Medieval Escocesa, la Víbora. Hay evidencia del culto difundido a la Víbora en la antigua Irlanda y Escocia. El proverbio de San Patricio “desterrar a las Víboras” aparece desde este punto de vista por tener importancia pagana. El uso heráldico de la Víbora en las armas de los Jefes del Clan Donnachaidh, los Robertsons, se refiere a un proverbio todavía más antiguo. El escudo Robertson de las “Tres cabezas de Lobo” es apoyada por una Víbora a la izquierda y una Paloma a la derecha. Esta es una  alusión simbólica al proverbio el cual aparece en Latín en el sello privado de Alejandro III (1249-86): “Esto prudens ut serpens et simples sicut columba, esto prudens ut serpens et simples scut columba” (“ser tan astuto como la serpiente y gentil como la paloma”). La Columba o Paloma, es un juego de palabras; para Alejandro III y los Robertsons pertenecen a la dignidad real políticamente importante de San Columba, el Gran Santo del s. VI, quien era un príncipe del Clan Conaill en Irlanda. La Víbora es también la bestia heráldica de los Rattryas, representativos de los Condes Pictos del Mar. Toman su nombre de su baronía, Rattray, el asiento que fue (ahora en ruinas),el Castillo Rattray ( el nombre es Picto por “fortaleza”). El Castillo Rattray es construido en un montecillo en forma de Víbora, asociado por el folklore local con la adoración pagana a la Víbora.

El proverbio real de “la Serpiente y la Paloma” es otro ejemplo clásico del Sincretismo. Este también demuestra la naturaleza pragmática de la continuidad cultural  con el pasado Picto. Tal continuidad da inevitablemente, la mentira a cualquier propaganda, en la cual la realidad tardía de lo gaélico en vez del discurso Picto en Escocia, es anacrónicamente aplicada al pasado, creando una impresión falsa de la gran supremacía Gaélica. Un periodo en el pasado debe ser juzgado en sus propios términos y que aún es un lugar común de la tradición Gaélica más que Nial, el famoso ancestro de los O’Neills de Ulster, fue hecho de esa manera por el éxito de sus descendientes. Es demasiado natural, aunque como historiadores debemos mirar más allá de la tal Pseudo-Historia, por eso se envuelve a la expediente racionalización política típicamente Anacrónica y Simplista. El uso más flagrante de la propaganda dinástica Gaélica en Irlanda estaba entre los Eoghanacht, pero en Escocia llegó a ser el centro del circundante misterio de la supuesta desaparición de los Pictos después del s. IX.

El Lenguaje Picto murió naturalmente, como lo fue su dialecto hermano el británico Strathclyde. Estos dialectos del P-Céltico fueron aislados y no letrados. Los Pictos como los Galos y los Británicos en los tiempos romanos, preferían escribir en Latín Formal, el cual fue visto correctamente como un primo del Céltico, y considerado más apropiado para escribir que cualquiera del Céltico o Latín Vernáculo. Cuando el Céltico llegó, fue con los clérigos irlandeses que escribían Gálico. Es sabido cuanto los dialectos P-Célticos continuaron siendo hablados, pero el Irlandés Vernáculo Gaélico muestra la influencia del Picto, no sólo en su vocabulario sino también en la sintaxis. Esta diferencia se distingue del clásico (Gaélico escrito) de la Literatura Medieval Irlandesa y Escocesa. Es interesante notar que el mismo Gaélico después experimentó el mismo proceso del nivel lingüístico. Por ejemplo, el Dialecto Gaélico de Atholl “Perthshire”, primero fue cortado, desechando sus terminaciones inflexibles ( en esta forma continuó en el s. XX), y luego fue reemplazado conjuntamente por el Inglés; aunque nuevamente muestra  el Inglés, una influencia Gaélica. De este modo mientras, los sabios gaélicos siempre han visto a través de los anacronismos populistas de la propaganda dinástica gaélica en Irlanda tales historias excéntricas y simplistas. A menudo ha pasado como Historia por aquellos estudiantes, la herencia cultural mixta de Escocia, la cual incluye fuentes en la Irlanda Antigua (Clásica), el Vernáculo Gaélico Escocés, el Dialecto Nortumbriano del Inglés Antiguo (ancestro del Dialecto Escocés de Robert Burns), el Nórdico Antiguo, el Picto, el Antiguo Galés y el Latín.

Respecto al Nórdico Antiguo, las comparaciones pueden probar que son útiles. Los MacLeods son descendientes directos de los reyes nórdicos poderosos de Dublín, Man y las Islas, y han mantenido bien sus vastas tierras continuamente de esa descendencia. No ha habido interrupción de su poder o control, aún que su lenguaje Nórdico fue eclipsado por el Gaélico casi tan rápido como el Picto, aunque este ha dejado su huella en el Vernáculo Gaélico Escocés.

La idea de que la unión de los Pictos y Escoceses  bajo Kenneth MacAlpin en 843, fue de alguna manera una posesión de Dalriada, pasa por alto el hecho de que Kenneth aunque claramente del linaje maternal Picto, fue sólo el oscuro linaje paternal Dalriádico, poniendo el peso de su realeza en el lado Picto. Puede que él haya asesinado a su rival, significativamente de un linaje del padre Picto, pero hasta esto fue una ocurrencia común. Tal feudo dinástico seguramente no cargó ningún sobre tono nacionalista (el concepto total de Dal Riada y Pictlandia “Naciones-Estados-Rivales” es un Anacronismo). No hubo una migración tribal en masa o desplazamiento, más bien Kenneth Mac Alpin representa el último legado del terror Vikingo. Bajo presión por parte de los Noruegos, los Pictos fueron forzados a dar una dignidad igual a su subreino por parte del padre, los dos grupos fueron empujados, literalmente durante la posesión vikinga, a grandes espacios al Norte y al Oeste. Los Vikingos también rompieron el lujo social de la línea maternal, al forzar el nivel de la línea paterna de los Pictos por una conveniencia guerrera. El resultado fue que el Gran Rey de los Pictos, Ard Ri Albann, también era el líder tribal, por herencia de parte de la madre, y naturalmente nos movemos hacia la Clase III. La llegada de las rocas simbólicas de la Clase III prepara el camino a la Moderna Escocia, una nueva entidad incorporando los cuatro reinos originales Heroicos: Beornicia, Strathclyde, Dal Riada y Pictolandia.

El reino que emergió de la unión de los Pictos y Escoceses fue el hablante y paternal Gaélico. En la armonía de los reinos de Dal Riada y Pictlandia, esta continuidad del lenguaje y tradición por parte del padre junto con la cultura de Dal Riada, tendió históricamente a enmascarar el contexto Picto completamente; antes de la anexión del resto de lo que ahora es Escocia en 1124 (i.e.,Strathclyde y los Países Bajos), el nombre del Reino Unido se quedó como Alba,  y el nombre del territorio Picto , no de Dal Riada, permaneció con el nombre Tribal de los Escoceses. La gran dignidad real fue continuada desde el centro original Picto en Scone (Perthshire) y en su administración territorial y local. De todas maneras se salva el Lenguaje y el sistema de descendencia, este permaneció en una gran dignidad real Picta esencialmente. La Línea Real Picta –ahora con línea paternal- continuó sin romperse. La oficina Picta del “Mormaer” (Sub-rey local) continuó y estos Sub-reyes permanecieron a cargo de algunas provincias, mientras que los “tañes” (antes “toisech”), como los barones de tiempos recientes, prosiguieron como oficiales –los líderes de los parentescos locales- quienes estaban a cargo de unidades territoriales / administrativas bajo los “Mormaers” en el campo agrario y pastoral. Kenneth MacAlpin, el primer regidor del Reino Unido de los Pictos y Escoceses, fue designado “Rex Pictorum” por los analistas, como lo son los siguientes Tres Reinos en la sucesión real.Después alrededor de 900 d.c. cuando el designio cambió, llegó a ser Rey de Alba (Ni Escocia, ni Dal Riada). Por otra parte la gente del Norte de Escocia fueron conocidos por el término colectivo “Fir Albann” u “Hombres de Alba”.

El nombre de Escocia el cual se usó después de 1124, fue una referencia a la realidad del idioma Gaélico Anacrónicamente aplicado al pasado. Sin embargo  al mismo tiempo, su uso fue un reconocimiento del Origen del Reino en “Crisol” Céltico dado en el contexto de un crecimiento rápido por la influencia Anglo-Normanda durante el siglo XII. Los descendientes de los Pictos en ese tiempo hablaban Gaélico. Esto significó que ellos eran indistinguibles de los descendientes de los rivales antiguos, los escoceses de habla Gaélica de Dal Riada en Argyle; así como éstos, eran de los Gaelos de las Hébridas, descendientes de los ancestros Céltico-Vikingos. De hecho estos Gaélos Hébridos estaban todavía bajo el régimen Noruego, y defendieron su semi-independiente estatus Vikingo por otros 150 años. Claramente entonces, ser un Gaelo era ser un hablante Gaélico, y cuando la situación política de las Hébridas e Irlanda misma,  se hizo evidente, la identidad lingüística no infirió en la unidad política. Solamente en la insurrecta clásica epíteta “Caledonia” hace que cualquier nombre dignifique la identidad separada de los Pictos, y el límite de este nombre a un contexto estrictamente poético, puede que haya contribuido a las romances acerca de los misteriosos Pictos. El nombre de Escocia de cualquier modo había tomado un significado político en 1124, el cual acertadamente fomentó la concepción de un escocés como un súbdito de la casa real escocesa, de este modo aprovechándose de la memoria empañada de la diversidad política previa.

El Sistema de línea maternal, desde que se pasó la autoridad hereditaria a la línea femenina, puede parecer que en la superficie se ha provocado el desastre político. Por ejemplo en el tiempo de la fusión de los dos reinos bajo el poder de Kenneth MacAlpin en 843, había estado ya una larga tradición entre los Pictos de proporcionar mujeres reales con esposos provenientes de dinastías poderosas tribales del Oeste y del Sur. Tal exogamia pudo aparecer para provocar posesiones políticas por celos o por hijos de “extranjeros” hambrientos de poder, incapaces de aceptar un sistema hereditario el cual los desheredaba tan pronto como sus propias hermanas tuvieran hijos; quienes querían reyes de otros padres, (en el sistema Picto, un hijo de la princesa regía, pero el reinado pasaba de su hermana a su descendencia). Hay una pequeña razón para asumir que tal unión exogámica fue más que un casamiento Sacro, un príncipe visitante. De cualquier manera, el lado positivo del sistema era menos inclinado al feudo dinástico que al sistema “derb-fine” Gaélico; la competencia que existió entre los primos rivales por el trono, fue efectivamente desviado por la línea materna. También la exogamia tenía su lado diplomático; puede que haya sido tan efectiva como el secuestro, al ayudar a los Pictos a mantener buenas relaciones con los reinos heroicos vecinos. Además el Sistema de línea materna nunca estuvo en una posición de ser amenazada por fuerzas del exterior antes de que fuera forzada hacia la cooperación cercana con los escoceses de Dal Riada durante el siglo IX. En este punto, la unión de los dos reinos por un solo Rey , era heredero de ambos por sucesión natural. Después de siglos de inter-matrimonio real en ambos lados y una vez que la unión era una realidad política, las dinastías de estos grupos naturalmente se apresuraban para asegurar los acuerdos por parte de la madre para adelantar su posición en el nuevo orden que estaba bajo la presión vikinga, una sociedad dominada militarmente surgida y que continuó probablemente para hablar Gaélico como lengua franca para el nuevo reino.

Las presiones  sociolingüísticas para una Lengua Céltica común habían crecido más fuertes con la fusión del parentesco real del clan Gabbrain con el linaje maternal real del Picto Ard Ri. Sin embargo, la identificación de una tribalidad cultural Céltica continua con Irlanda, también estaba creciendo más fuerte, porque el tribalismo del Sur de Alba y Strathclyde estaba perdiendo gradualmente su vitalidad; y cualquier continuidad P-Céltica con Gales había sido cortada por la conquista Northumbriana. La “ Victoria de los  Escoceses ” era en realidad la fusión pragmática de dos tipos de gente con una relación cercana, bajo presión exterior, después de siglos de proximidad, y con una receta singular para el inter-matrimonio y alguna vez de cooperación : la sucesión de la línea materna. Esta receta continuó para tener su efecto en la sucesión real, la cual incorporó la sucesión del Sistema del Núcleo Familiar Céltico, mientras se cambiaba su aspecto de la línea materna. Lo que surgió fue una forma modificada de sucesión, que sirvió a las exigencias del tiempo al proporcionar mejor estabilidad y continuidad en la recién Dinastía fusionada. La hija de Kenneth MacAlpin se había casado con Run, rey de Strathclyde, y fue su hijo Eocaid, que no fue nieto por la línea paternal de Kenneth tampoco, nombrado Rey en 878.  Fue un  sentido Picto de administración territorial y sucesión del Núcleo Familiar que continuó en el reino nuevo. 

Hay muchos ejemplos de la continuidad de Instituciones Célticas paganas en el Reino Cristiano, pero el caso más importante de Sincretismo en Escocia concierne a  Saint Brigid (Santa Brígida) de Kildare en Irlanda también conocida como Saint Bridget o Saint Bride (“ Novia Santa “).

El caso de Santa Bride también demuestra el continuo Céltico tribal-cultural con Irlanda en acción. La historia de Santa Brígida comienza en Irlanda. De acuerdo a la leyenda , ella era la hija de Dubhthach, un Jefe de Leinste, y de Brocca, una esclava. Kildare significa “Iglesia del Roble” y la probabilidad de las asociaciones Druídicas  ( refiriéndose a las sagradas arboledas del roble  de los Druidos), presta apoyo a la tradición que su Convento del siglo V fue construido al lado de un Centro de Culto Pagano. Esto va lejos de lo exótico; era común para las Iglesias Cristianas estar asociadas con Centros de formación religiosa, así como, en los días de guardar hacían festivales paganos como una ayuda al establecimiento de una nueva religión. Como se vió en el capítulo III, la tierra para la Iglesia de San Patricio en Elphin, Rosscommon, fue donada a San Patricio por el entonces Archidruido O, y la misma Iglesia fue administrada largamente por sus descendientes.

De cualquier manera Santa Brígida fue asociada con su homónima, Brígida, quien aparece en la Antigua Literatura como la hija de Daghda, o Dios del Otro Mundo. Ella es recientemente la Diosa de la Fertilidad y fue apoyada al presidir: el Aprendizaje, la Literatura, la Artesanía y especialmente las Artes de Curar. Santa Brígida continuó esta tradición: como partera de la Virgen María, ella es a menudo venerada en su propio derecho. Su convento en Kildare estuvo bajo Gessa (o tabú): Era perdonado cualquier hombre al entrar al Convento, o pasar cerca, en la orilla que lo rodeaba. Dentro, su fuego era vigilado por las vírgenes del Convento en vigilias nocturnas, y se decía que el fuego ardió por miles de años.

Kildare, cerca de Dublín, y no lejos de Tara, es el asiento de los antiguos High Kings (Grandes Reyes) y también el sitio de la inauguración de la “Roca Cantante”, la cual sonó en la presencia sacra del Rey verdadero.. La Roca y el lugar son Pre-Célticos, y es interesante mencionar que éste, el lugar más sagrado de Irlanda desde que se tiene memoria, nunca fue superado por una Iglesia Cristiana. Esto puede ser relacionado al hecho de que la “Feis”, la Ceremonia de Inauguración Pagana del Gran Rey, continuó también en los tiempos Cristianos: Diarmat mac Cerbaill celebró la “Feis” en el año 560 d.c. La “Feis” misma envolvía el ritual de matrimonio del Rey con Tara, la Soberana de la Tierra de Irlanda.

La tradición dice que un siglo antes de que San Columba trajera la palabra de Dios a la Corte Pagana de los Pictos del Norte en el año 564, el Gran Rey anterior, Nechtan Morbit, esta vez de los Pictos del Sur, había pasado parte de su exilio cuando era joven, con Santa Brígida en Kildare. El, le dio a ella más tarde Albernathy, el Sitio Sagrado de los Pictos del Sur, para su Iglesia. De esta manera dedicados a Santa Brígida, los Pictos parecen haber adoptado su nombre para muchos de sus reyes, muchos de los cuales son llamados Bridei (como en Saint Bride). Por supuesto desde que el Rey Pagano sirvió a San Columba, fue nombrado Bridei; una asociación con  Santa Brígida pagana parece posiblemente haber sido el antecedente verdadero, y así tenemos otra cuestión del Sincretismo Clásico entre lo Pagano y lo Cristiano. La tradición de Santa Brígida de Abernathy puede reflejar también el hecho de que, Boite de Monasterboise cerca de Kildare, estuvo trabajando entre los Pictos del Sur con “60 hombres y Vírgenes Sagradas” antes de que el Principesco Columba llevara su larga misión diplomática a Inverness.  Cualquier “Virgen” con San Boite era considerada, probablemente por haber estado asociada de alguna manera con Kildare.

La Pre-Unión del reino Picto había sido organizada por 7 Subreinos, y estaba generalmente dividida al Norte y al Sur por las Montañas Grampian. Mientras que el Núcleo Familiar de San Columba sirvió a la realeza del Norte de la Fundación Original Columbiana de Iona (Una isla afuera de la Costa de Argyll cedida a Columba por el Rey Picto; otros  eclesiásticos irlandeses, y algunos Pictos, hicieron la mayoría del trabajo misionero en el Lejano Norte y a lo largo de la Costa Este de Pictlandia. Aparte del Núcleo Familiar de San Columba en Iona, la Fundación de la Iglesia Picta también vió los Núcleos Familiares Tribales (Seculares) establecidos por San Maellrubha en Applecross en Ross y por San Fillan en Glendocharte (Perthshire). Otros Santos incluyen a San Machar, San Fergus y San Nathalan de Aberdeen, San Droston de Deer, San Blane, fundador de Dunblare (Perthshire), un pariente de San Cattan de  Clan Loarin. La historia de la Iglesia Picta comienza con San Comgall en el Norte de Irlanda. San Comgall fue el Abad Fundador del Monasterio más grande de Irlanda: Bangor, el cual fundó en el año 558 en el territorio de los “Pictos” Irlandeses (Cruithne) en las Ards de Ulster (Costa Este del Condado Down). Junto con San Caniche de Aghaboe, San Comgall había acompañado a San Columba a la Corte del Rey Bridei en Inverness en 564 para traducir entre los dos príncipes. San Comgall fue el hijo de Sedna, hijo del cruel Trian, el discípulo de San Patricio quien fue más tarde, ofendido por el mismo Santo. Ellos fueron una Familia de Príncipes Eclesiástica de la raza Erainnian Dal bhFiatach, parientes de Dichuo, el Rey Ulidian quien fue el primero en oponerse en la estancia de San Patricio en Irlanda. Y luego fue transformado por ese Santo.

La Misión Bangor entre los Pictos de Alba, comenzada por San Comgall, continuó con San Maelrubha, un sucesor de San Comgall en la Abadía de Bangor. San Maelrubha era de la raza del Clan Eoghain, para ser más tarde el Jefe del Núcleo Familiar de los Gaelos de Ulster. Para entonces Bangor, el Monasterio más grande en Irlanda, había llegado a ser el hogar de un tipo de tribu eclesiástica en la Tierra de los Pictos Irlandeses. El Monasterio de eruditos había sido una Sub-unidad económica también sirviendo a las necesidades de miles de gentes, en cuerpo y alma.

Esta forma de acuerdo, era para encontrar su paralelo en Escocia entre las “Culdees” de: San Andrews, Abernathy, Breechin, Lochleven, Manifieth, Monymusk,Muthill, etc., todas las Fundaciones Pictas. Las “Culdees” eran comunidades religiosas sirviendo a la Iglesia local, pero sin una regla, cuyos miembros aparentemente se originaron como solitarios.

En el periodo histórico de los Pictos Irlandeses no muestran evidencia de descendencia Matrilineal entre sus Reyes. Así como San Maelruhba, del Clan Eoghan, fue relacionado del lado de su madre con San Comgall, parecería que el abadengo había pasado a él en la forma Picta, por la línea descendiente femenina, Esto puedo indicar un tipo de línea maternal en la Iglesia de los Pictos Irlandeses en ese momento, indicando una carestía de hombres herederos entre eclesiásticos. En 673 a la edad de 29 años, San Maelrubha fue con los Pictos de Alba y fundó el Monasterio de Abercrossan o Applecross, en la Costa Oeste de Ross, opuesta justamente a Skye. Fue aquí, que el Patronato de San Andrés era para ser ante todo patrocinado en un sentido tribal.

San Maelrubha murió en 724. En 763, casi cien años después de la fundación de Applecross, fue erigida una Iglesia en Fife para albergar las  reliquias de San Andrés, el cual había sido traído a este sitio  (San Andrés) en 761, por el eclesiástico Irlandés San Régulo (anteriormente Abad de Lough Derg en la frontera Clare, Tipperary). San Régulo murió en San Andrés en el año 788; pero el culto a San Andrés prosperó, y llegó a ser oficialmente el Santo Patrono de Escocia antes de la llegada de la Bandera Nacional, la Cruz de San Andrés, en la Alta Edad Media.

La tradición dice que las reliquias de San Andrés, primero habían sido traídas a la Escocia Pagana desde Grecia, en el siglo IV. Esta tradición refleja el primer trabajo misionario hecho en Escocia por San Ninian en el siglo IV, trabajo que fue perdido después de la muerte de Ninian. Quedó a los contemporáneos de San Columba y San Comgall, establecer el Cristianismo Picto en cualquier intensidad. La tradición dice también que Angus (Oengus), el Rey de los Pictos, atribuyó una gran victoria sobre los Anglos de Northumbria en 735 a San Andrés en Fife, y la historia de la visión de Angus obviamente cuenta para la adopción de la Cruz de San Andrés, de color azul y plata salina , como la Bandera Nacional. Sin embargo, esta historia es fuertemente reminiscente de otra: El emperador romano Constantino del siglo IV es mencionado por haber atribuido su gran victoria en el Puente Milvan en el año 312, a la intervención de Cristo. Después de ver una Cruz en el cielo, el emperador determinó que la Cruz debería ser llevada en los escudos de los hombres, en honor a Cristo, y esta acción fue el punto importante para las fortunas del Cristianismo Latino. (Más tarde, otra historia reciclada fue cuando San Columba dio a O’Donell un mandato similar en el siglo VI.)

La Iglesia fundada por San Mmaelrubha en 673 llegó a ser el centro de la  Abadía Tribal Céltica dedicada a San Andrés y administrada después del periodo Vikingo, por un Núcleo Familiar Patrilineal en el apellido Irlandés “O-Bealain”. Como hemos visto la Abadía estaba localizada entre los Pictos del Norte, en Applecross en la Costa Oeste de Ross. Debido a que,  los siglos IX y X fueron una transición entre los Sistemas Picto y Gaélico de descendencia, podemos deducir que antes de ese tiempo, la Abadía había pasado a los sucesores de San Maelrubha en la forma Picta de descendencia Matrilineal. Aunque tal interacción Gaélica-Picta Directa, no fuera disponible en el Norte y el Este, el Sistema Picto lineal por parte de la madre estaba aparentemente en posición de durar en las áreas Pictas más puras de Ross. Sutherlland y Aberdeenshire, estaban lejos de los efectos directos de la Monarquía Centralizada. No deberíamos estar sorprendidos que en ese tiempo en el año 1014, el después Conde de Mar (Aberdeenshire), tuvo éxito a través de una heredera. El hecho que esta sucesión hizo, no causó un descanso en la continuidad política con la Línea original Picto-Gaélica que indica una sucesión de estilo Picto en el viejo modelo. 

 Sin embargo, durante el periodo, vastas áreas de Ross, Sutherland, Caithness, Orkney y las Hébridas (Islas), estuvieron bajo el control Nórdico mas que Picto. En estas áreas, la interacción era Nórdica-Picta, y por lo tanto, la línea de la madre era encarada por una línea del padre agresiva Indo-Europea de primer orden, especialmente donde el control político estaba en disputa. No esperaríamos a que los Vikingos de líneas paternales pasaran a las líneas maternales : lo que fue adquirido en un espíritu paternal, ya sea el matrimonio dinástico o el derecho a la espada masculina.

La interacción ocurrió. Las fuentes Nórdicas tal como la Landnamabok Islándica, apoyada por la Arqueología, revela una situación interesante: La realeza Nórdica del área,  era Cristiana y mitad Céltica, a mediados del siglo IX (sus genealogías muestran frecuentes casamientos con Princesas Célticas).

No deberíamos sorprendernos, de que, al encontrar que Helgi, el hijo de Ketill Flatnefr, el gobernante nórdico del siglo IX de Las Hébridas fue conocido por el sobrenombre gaélico de “Bjolan” (Beolain), siendo los sobrenombres el segundo elemento común en los nombres personales nórdicos. Ni deberíamos sorprendernos al encontrar también que los parientes de helgi Bjolan trajeron el Cristianismo a Islandia en el siglo IX. El resto sobreviviente verdadero de Applecross es como una abadía en la Costa de Ross, señala al fortuito patronato nórdico. Helgi Bjolan es indudablemente el homónimo de los O’Beolains, desde que su padre fue el gobernante de Las Hébridas (Applecross da hacia éstas) y su sobrino fue el Rey de Ross. Beolain no es ciertamente un nombre de tipo gaélico.

Los primeros abades Pictos de Applecross fueron probablemente “co-arbs” (sucesores consanguíneos) de St. Maelrubha en el modo Picto de descendencia matri-lineal. Desde Applecross, como una abadía tribal Céltica, estaba continuamente activo por todo el periodo vikingo, podemos inferir una continuidad similar de sucesión consanguínea entre sus abades, Por consiguiente, los O’Beolains, a pesar de una conexión patri-lineal con Helgi Bjolan (el cual les habría servido bien a ellos en ese entonces), representan continuidad con la antigua línea. Los apellidos en la primera forma “O” llegaron a usarse en Irlanda en el siglo X: El nombre de Domnall O’Neill, Alto Rey de Irlanda, se refiere a “Niall” quien murió luchando contra las fuerzas de la familia Helgi Bjolan. Del mismo modo, el nombre de O’Beolain fue aplicado a un abad del siglo X en Aplecross, quien a pesar de su decendencia Picto-Nórdica, fue considerado para ser conectado con Bongor y el Cineal Eoghan, y con la Iglesia Columbana en Sligo, donde una rama de las O’Beolains se estableció como “Eranachs” (Sacerdotes Hereditarios).

Los O’Beolains, como abades sobre el distrito conectado con la abadía hereditarios de Applecross, poseían principalmente autoridad sobre el distrito conectado con la abadía cuyas tierras medían la costa de ross desde Glenelg hasta Lochbroom, extendiendo una distancia considerable en el interior. Ellos eran sucesores consanguíneos de St. Maelrubha, con relaciones dinásticas al poder nórdico en el área, es una conclusión natural, para el liderazgo  en el nivel de Clan; era una oficina tribal, como era la posición misma del abad. Su conexión con el Cineal Eoghan también es sugerida por el hecho de que ellos no adoptaban forma alguna de la galera nórdica en sus armas.

Los O’Beolains de Ross ( El nombre más tarde aparece como “MacBeolain”) son conocidos también por el epíteto gaélico Mac Giolla Aindreis: “descendientes del sirviente de San Andrés”. De esta manera, la tribu que habitaba sus tierra de la abadía en el Oeste de Ross era conocida como el Clan Aindreis, o “La raza de Andrés”. La línea principal de los abades de sucesión consanguínea de Applecross más tarde pasaron al condado de Ross bajo el mandato de los reyes escoceses normandos, y mientras pasaron a ser conocidos por el epíteto estilo Anglo-Normando de “De Ross” (más tarde el apellido “Ross”), sin embargo fueron reconocidos en su lengua nativa bajo el patronímico gaélico de “Mac Giolla Aindres” o “Giolla Andreis” (Gillanders). Fueron la única familia gaélica tribal al ser conocida por tales designaciones, y su importancia a la Iglesia Picta es por lo tanto, altamente comprendida.

Fue Fearchar Mac  an tSagairt (significativamente “el hijo del sacerdote) quien llegó a ser el Conde de Ross cerca del año 1226. Fue el primero de la línea O’Beolain en ser un gobernante puramente secular (Un “Guillanders” que aparece con los Condes quienes sitiaron a Malcolm IV en Perth en 1160 por sus políticas del Norte). Su carrera es un indicativo de la vitalidad de la iglesia céltica, por esto muestra que hasta el fin del siglo XIII el status primordial de la iglesia era lo suficientemente seguro para facilitar la transición tranquila de Mac an tSagairt de la autoridad espiritual a la temporal, así como, las principales abadías célticas antiguas, fueron descontinuadas bajo el mando del normando Robert I.

Eventualmente la Iglesia Picta llegó a ser dominante sobre la influencia del núcleo familiar basado en Iona de Saint Columba y también es sugerida por la bandera nacional de Escocia, la Cruz de San Andrés, la cual es simbólica de la posición preeminente de San Andrés como el Santo Patrono de Escocia. Es también evidente en el gran centro cristiano y en el colegio de san Andrés en Fife.

Más tarde se refleja en lo cotidiano, al menos desde los 1200, la cruz de San Andrés en el sello real, con su antigua importancia picta. Así vemos reflejado en la Escocia Moderna la evidencia del éxicto de la primera misión picta iniciada por St. Comgall y St. Maelrubha.

Auque la Iglesia Columbina dominó los círculos reales en los siglos X y Xi, el culto de San Andrés, vive y bien entre los Culdees de la costa Este, fue revivido en el sentido nacional a principios del siglo XII, y los clérigos colombinos dejaron Dunkeld (Perthshire), por el cual habían llegado bajo el mandato de Kenneth MacAlpin, regresaron a Iona.

La Iglesia Columbina había sido desterrada de Pictlandia o Alba una vez antes en el año 711 d.c. por el rey picto Nechtan, en conexión con el levantamiento original del “Culto a San Andrés”. (Este primer destierro refleja el desarrollo de las sedes  episcopales en Pictlandia después del sínodo de Whitby y bajo la influencia Northumbrana; la iglesia territorial northumbrana orientada a obispos chocó con el sistema de abadías de la iglesia céltica tribal). Algunos de los monjes columbinos del siglo XII hasta regresaron a Irlanda, llevándose con ellos algunas de las reliquias del Santo. Debido a que todo esto ocurrió, es mejor explicarlo por varios factores. Previo al año 1100, los reyes de Albania eran grandes reyes en el sentido picto-gaélico, y sostuvieron un poco del poder local, afuera de su propia área tribal; eran a lo mucho jefes supremos, y líderes de guerra de los ejércitos tribales unidos de la escocia (Alba) del Norte, contra los reyes marítimos Vikingos. Sus carreras reflejaban eso de Brian Boru de Irlanda (d. 1014) en este respecto.

Sus seculares eclesiásticos eran poderosos y primordiales, y fueron atraídos principalmente por el núcleo familiar de St. Columba mencionado anteriormente. Estos eclesiásticos fueron francamente aristocráticos, y aunque sinceros, nunca representaron un movimiento religioso de la gente común, y a duras penas se puede decir que representaron la antigua Iglesia Picta, cuyos verdaderos sucesores fueron los “Culdees de Fife, especialmente, Perthshirre y Aberdeenshire (El corazón del Antiguo Reino Picto).

El núcleo familiar de St. Columba fue atado alas dinastías tribales gaélicas. Esto vendría a tener ramificaciones para la iglesia en el siglo XII, pues bajo la influencia reformante de la princesa sajana St. Margaret, quien vino a ser la segunda esposa de Malcolm III (ca. 1090), la iglesia fue revivida desde el nivel de la gente común por los Culdees de la costa Este de la Original Iglesia  Picta. Este renacimiento fue facilitado por el hecho del volumen de la población que en su origen era la mayoría Picta, especialmente afuera de las áreas montañosas de West Highland. ( El reino Picto siempre había estado centrado en las Tierra bajas de la costa hasta el Este).

La incorporación del Cineal nGabrain dentro de la Casa real Picta, con su continua tradición de la sucesión de la familia nuclear picta, probó los derechos de ciudadanía el Cineal Loairn efectivamente, quien previamente había disfrutado del derecho de alternar la dignidad real de Dal Riada con el Cineal nGabrain. Esto prueba que la unión del siglo IX de las casas Reales no era exclusivamente de Dal Riada, -al menos no desde la perspectiva del Cineal Loairn. Las diferencias entre los sistemas Antiguo Gaélico y  el Nuevo Picto-Gaélico de la sucesión real, coloca la escena en el siglo XI por una dicotomía Norte-Sur en el nuevo reino, la cual en ese tiempo había incorporado a Beornicia (Malcolm II) y Strathclyde (Duncan I).

Las políticas del periodo reflejan las ambiciones del Cineal Loairn, como ellos tradicionalmente habían alterado la Alta Dignidad Real  Antigua del Riada con el Cineal nGabrain, la línea que había heredado el trono picto, desearon reafirmar sus antiguos derechos. Aún cuando, tales conciencias dalriadicas  como estas eran templadas por la nueva sucesión del estilo Picto-Gaélico por la seriedad del reclamo del Cineal Loairn, dependió de los matrimonios clave con las facciones dentro del Cineal nGabrain durante el siglo XI.

 

También puede haber en esto una reflexión de la división más antigua del reino Picto en las partes del Norte y del Sur por el Cineal Loairn que había emigrado hacia el Norte el Gran Glen en Moray, y casado con pictas del Norte.

 

St. Margaret la madre de David I, buscó influenciar la iglesia céltica en el Norte para obtener la conformidad en la Iglesia Romana, así como, la Iglesia Sajona la había hecho.

 

No es sorprendente que bajo su influencia, los reyes de su línea deberían revivir la Iglesia de San Andrés en Fife desde el nivel de la clase común, especialmente desde la dinastía rival y las tribus revoltosas de ese tiempo que fueron conectadas cercanamente con el núcleo familiar de St. Columba (Ellos principalmente dominaron en el Norte y Oeste del país –Moray y Argyle- donde, como hemos dicho, los más puramente gaélicos, que se oponían a los Pictos, los aristócratas tribales, fueron los más fuertes).

Mientras que David I y sus descendientes estuvieron atentos para consolidar los reinos de Albania (Pictos y Escoceses), Lothan y Cumbria (Strathclyde), en el reino de los escoceses después de 1124, sus jefes rivales de poder descendieron de los hermanos de David: Los demandantes MacWilliam de su medio hermano Duncan II (derivado de la primera esposa de Malcolm III), y la dinastía Moray de su hermano carnal Aethelred, el último abad del centro de la Iglesia Columbina de Dunkeld, quien se casó con la heredera Moray (Highland).

 

Aethelred fue como David I, de la unión familiar de St. Columba, y lo más interesante auí, es que, todos los demandantes de ese tiempo, descendieron de las herederas reales alrededor del año 1000: como hemos visto, la primera línea dinástica Moray, asociada con Macbeth, quien se casó con la heredera del Clan Duff alrededor del año 1000, esto mismo le pasó a la heredera que se casó con Aethelred.

Mientras tanto, David y sus hermanos fueron descendientes de Crinan, su paternal bisabuelo (d.1045), quien eran del núcleo familiar de St. Columba y Abad de Dunkeld, y que se había casado con la heredera real Bethoc, hija de Malcolm II.

Como se aludió al principio, este estado de asuntos fue una salida clara de lo puramente gaélico, que es lo opuesto a lo picto-gaélico en sistema de sucesión, que aunque el clan y los grupos tribales continuarían para seleccionar a sus jefes y dinastías en la forma gaélica, por la línea masculina proveniente entre primos (así como los mismos pictos puede que lo hayan hecho), la sucesión real, incluyendo lo del Clan MacDuff, parece haber fusionado los sistemas gaélico y picto para permitir la sucesión masculina o en forma secundaria la femenina, desde el núcleo familiar. Esto es significativamente diferente de la “Alta Dignidad Real” del estilo Irlandés, y la fuerza creciente de la Casa Real Escocesa, en esta temprana fecha parece claramente reflejar nociones pictas con respecto de la monarquía central, nociones por las cuales los Anglo-Normandos tenían una especial afinidad. Este hecho junto con su atracción como aliados por su destreza marcial, puede explicar porque la línea de David I fomentó su importación como colonizadores feudales en las regiones fronterizas después de 1124.

Hay un número de excepciones medievales para la norma de la línea paterna gaélica generalmente de sucesión tribal, mostrando que la línea paterna gaélica en la Escocia-Picto-Gaélica, no fue mucho tiempo un sistema inflexible, si este alguna vez lo hubiera sido.

Las irregularidades por parte de la línea materna dentro de la norma paternal ocurre en puntos clave en la historia de los Campbells, Rosses, Mackintoshes, Erskines y MacLeaods de Raasay. De manera similar, ocurre dentro del contexto general de los nombres patronímicos gaélicos, varios de los cuales son de origen materno, aunque sin embargo, siguen el formato estándar patronímico. Estos incluyen a : O Cnaimhsighe (Kneafsey), O Doirinne (Dorney) y Grainne (Greany). Al mismo tiempo todavía es interesante notar que a finales de 1228 los condes gaélicos de Fife, jefes del Clan MacDuff, (quienes eran los señores representativos de la unión familiar de St. Columba en Escocia, descendientes de una rama que había apoyado a David I), todavía estuvieron pasando a sus condados exclusivamente a sus herederos hombres, aunque en ese tiempo las leyes feudales normandas, favorecían a las hijas sobre los primos varones, era la regla (especialmente cuando estas leyes feudales podían ayudar al rey en ganar el control de los condados, la propiedad y la renta al casarse con sus parientes las nobles herederas).

Además del destino de la unión familiar de St. Columba, la iglesia céltica, como un todo, empezó a perder poder al inicio del siglo XII. Esta pérdida de poder, fue indirectamente el resultado de la influencia reformada de Santa Margaret, y directamente relacionada  a la influencia creciente en la corte Escocesa de los normandos, quienes fomentaron las costumbres romanas y reglas monásticas, también como la observancia estricta de la autoridad papal. Aún así las prácticas de la iglesia céltica, aunque no reconocidas oficialmente en la costa escocesa (Política válida; la religión fue la excusa más rápida para los extranjeros para invadir en el nombre de “La Santa Iglesia”), no obstante, continuaron en las Tierras Altas (Highlands) y otras áreas más puramente célticas por mucho mas tiempo reconocidas, mientras los Culdees originales de San Andrés en Fife continuaron por un tiempo para pelar sus antiguos derechos en contra de los nuevos y mas poderosos Agustinos Normandos, quienes tenían un patronato real. Similarmente, los Culdees de Abernethy en Perthshire resistieron a los Agustinos hasta 1272. Abernethy era una fundación originalmente picta (el sitio que está todavía marcado por una fina torre redonda céltica del periodo vikingo). En aquel entonces, sin embargo, Abernethy era administrado por el Clan MacDuff, descendientes de Aethelred, último abad de Dunkeld, un miembro del núcleo familiar de St. Columba. Más específicamente, fue la familia Abernethy (nombrada por la abadía); ellos eran la rama eclesiática del Clan MacDuff de la exitosa Casa Real, del mismo núcleo de St. Columba de Duncan I hasta la muerte de Alexander III sin herederos hombres en 1286. No obstante la primacía Columbana había huido para entonces a Iona e Irlanda.

Cuáles fueran sus orígenes, las tendencias centrales de la Corte escocesa durante el siglo XII llegaron a ser esencialmente un fenómeno Anglo-Normando. Una agresiva presencia anglo-normanda significaba que la costumbre céltica era cometida al nivel oficial, real y eclesiástico. Esto significó que los privilegios de los originales condes célticos también eran amenazados. Los más importantes de estos, fueron  los Strathearn, quienes descendían de las dinastías originales de Strathearn (“Conde” traducido al primer título picto-gaélico de “momaer” o “gran mayordomo”, el rango sostenido por las dinastías y sub-reyes bajo la Alta Dignidad Real Picta y más tarde de la Picta- Gaélica). Como conde de lo que había sido la provincia Picta de Fortriu (genitivo “Fortrenn”), el Conde de Strathearn tenía las credenciales Pictas más claras que cualquiera de la realeza en Escocia. Junto con los Condes de Fife, quienes alternaban la Dignidad Real de Albany con sus primos de la Casa Real, estos Condes de Strathearn tenían una gran tradición de ser, con los Condes de Fife, pares de los Reyes de Albany y más trade con los reyes escoceses, en el sentido original de la palabra. De hecho, eran supremos entre los sietes condados o subreinos originales Pictos (Atholl, Angus, Mar, Moray, Caithness, Strathearn y Fife) de estos tiempos Pictos, valga la redundancia, cuyos dinastas eran conocidos como “Los Siete Condes de escocia” y quienes al final de 1290 todavía aseveraban el derecho al poder de “hacer reyes”, como pares o iguales, del Rey según la costumbre Céltica, así tenemos la importancia de sus lazos pictos directos. Como Condes de Strathearn, dominaron sobre un territorio en el centro del reino el cual incluía Scone, el sitio de inauguración de los reyes escoceses medievales y de sus predecesores pictos.

La Línea Céltica continuó como Condes hasta la destrucción de su soberanía local en 1344. Sin embargo, en ese entonces Malise, el octavo Conde de Strathearn, fue también el conde vikingo de Caithness y Orkneys por herencia, y continuó en sus posesiones del Norte hasta su muerte.

Él fue todo un blanco para el encelo real porque Orkney estaba todavía bajo el mando del rey noruego. Lazos familiares cercanos habían sido establecidos entre Malise y el Conde Céltico de Ross, y esto probablemente contribuyó a la multa de las posesiones escocesas de ambos condes en la segunda mitad del siglo XIV. Aunque los condes célticos de Strathearn habían fomentado un clan en la parte alta de su territorio: Ellos eran descendientes de laurence, Abad de Achtow en Balquhidder, él un hijo joven de la Casa de Strathearn. Este núcleo mantuvo derechos asignados por sus tierras, como la parentela del conde, y llegó a ser conocido como el Clan Laren o los MacLarens.

 

Las sedes de Dunkeld y especialmente Duriblanc eran consideradas por tener una conexión directa al condado Strathearn, cuyos Condes Célticos disfrutaban de los derechos de un rey (en la carta de fundación del siglo XIII de la Abadía Inchaffray en Strathearn, el entonces Conde se refiere a los obispos de Dunkeld y Dunblane como “nuestros obispos”). También en el territorio de Strathearn fue Abernethy, el lugar más sagrado de los Pictos del Sur, y la Colina de Creiff, muy asociada con la Alta Dignidad Real Picta. Abernethy, como hemos visto, fue probablemente dedicada en los tiempos paganos al espíritu de la Diosa Brigid (más tarde Santa Brígida -St. Brigid-  Santa Novia -St. Bride- ) y un número de reyes pictos llevaban una forma de su nombre (Brude o Bridie), aparentemente como un nombre del trono) El uso del nombre real picto “Brude” o “Bridie” continuó con los condes de Strathearn, y por los de Angus, pero bajo la forma gaélica y cristiana de “Gillbride” (servidor de Santa Novia) En el siglo XII el nombre fue otra vez cambiado, como el área incluyendod los condados, las tierras bajas fértiles de la costa este del antiguo reino picto, de nuevo cambió su prestigiado dialelcto; después de eso, aparece bajo la forma anglo-normanda de “Gilbert”. Otros nombres pictos reales continuaron también en el siglo XII. Estos incluyen “Ferteth” entre los Condes de Strathearn y “Gartnait” entre los Condes del Mar. Estos nombres están lejos de lo raro o provenzal: Durante el periodo Heroico (siglos del V al IX) ocasionalmente favorecen las listas de los reyes de Dal Riada y Northumberland, presumiblemente como resultado del matrimonio dinástico.

El Condado de Strathearn fue pasado a la Corona de David II, quien hizo a su sobrino, el Conde Stewart de Strathearn en 1357. Después de su asenso al trono como Robert II, cedió el condado como un palacio ( (un condado en el cual el conde tiene poder soberano dentro de ese territorio-básicamente un reino pequeño) a su hijo David (junto con el Condado de Caithness, que también había pertenecido por herencia a Malise, último Conde Céltioc de Strathearn) Sin embargo, las antiguas tradiciones de soberanía dentro del condado llegaron a ser tal  política de “pasarse la bolita” (“hot potato”), que fueron eventualmente descontinuadas.

 

El condado salió de la familia Stewart a principios del siglo XV, y devuelto a Malise Graham, nieto de David, Conde de Stratheran y Caithnezz por su hija Euphemia, hja única. En 1427, sin embargo, mientras Malise Graham estuvo todavía en su anonimato y como rehén en Inglaterra el deseoso James I de adquirir posesiones (recientemente había sido traído de un largo cautiverio en Inglaterra), flagrantemente privó a Malise del condado dándoselo a su tío Walter Stewart, Conde  de Atholl (durante el mismo periodo los inseguros y adquisitivos Stewarts realizaron su poder directo y control sobre Escocia obteniendo tortuosamente el control de los condados escoceses más importantes). Subsecuentemente (en 1437), James fue asesinado, cortado hasta la muerte por nobles disgustados –Stewarts entre ellos- dirigidos por Sir Robert Mraham, tío de Malise. Después de 1437 el título permaneció en suspenso, y en 1484, Strathearn fue hecho un “Stewartry”, (una especie de condado de tierras apoyado directamente por la Corona) bajo el control de los Murrays de Tullibardine en Strathearn, descendientes de Malise, Stewart de Strathearn por su hija Ada cerca de 1284. La oficina de Steward (o Stewart) fue originalmente el “primer oficial de  familia” y como tal, Malise indudablemente descendió de un hijo joven, de uno de los condes de Strathearn, la oficina pasó a las tierras de Trllibardine. El sentido tardío del título fue “Sheriff”, y fue en este sentido que Sir William Murria de Tullibardine, como descendiente también de los sheriffs originales de Perth, llegó a ser Stewart de Strathearn en 1473, con una cita de muerte en 1483. La familia Tullibardine continuó creciendo en poder, siendo hechos “Condes de Tullibardine” en 1583, y eventualmente en (1629) heredando el Condado de Atholl, el cual mantiene hoy en día. El poder inusual local, el cual acumuló la familia Atholl-Tullibardine (ahora Duques de Atholl), está basado en una resurgencia de tradiciones de autonomía regional Strathearn/Perthshire junto con las realidades político-estratégicas levantándose en parte por la deposición del control directo real sobre el área después de la unión de las Coronas en 1603.

Las antiguas tradiciones continuaron para tener efecto en la vida diaria del reino. Bajo el nivel de rey, el eclesiástico y el conde, el patrón de vida permaneció sorprendentemente sin cambio. El uso del nombre “Escocia” era descriptivo del habla gaélica, la base del poder céltico el cual esculpió el Reino Unido entre 1130 (La sumisión de Moray) y en 1266 (el sometimiento de Las Hébridas). La historia política, el récord de gobernantes y batallas en un reino no es el récord verdadero de la vida de la gente. Mirando debajo del nivel de nombres y fechas, los reinados de reyes y el ejercicio de los obispos, encontramos una Escocia casi activa con la energía elemental picto-gaélica. Zumba como el viento en una ruina gris, el sonido invadiendo la soledad así como la luz solar invade la sombra y la vida apacible choca la piedra fría entre el mantillo frondoso del pasado. Hasta hoy en las Altas Tierras del habla Gaélica, uno puede encontrar objetos del culto venerado usado en un contexto cristiano, tal como las “piedras de fuego mágico” utilizado en sanar al enfermo, o ennegrecido en el fuego por un propósito más siniestro (Thomson 221). El “cuerpo de arcilla” usado en un “trabajo de brujería” recuerda una magia compasiva de vudú. Los pozos sagrados todavía son frecuentados, y las ofrendas hechas, y los enfermos algunas veces son sumergidos en el agua saludable y los dejan luego toda la noche.

 

Los árboles Rowan son todavía encontrados plantados afuera de las casas, probablemente de una creencia continua de magia negra, practicada por lo menos a finales del siglo XVIII. Algún sentido del poder mágico del acero y de la original naturaleza semi-divina del herrero, continúa en la práctica de clavar herraduras en las paredes como talismanes en contra de la mala suerte. En el lado positivo de la magia, los curanderos o “brujos” todavía son llamados para curar al enfermo, como el administrar remedios herbales tradicionales en una forma chamanística por los médicos brujos del campo o por brujas encorvadas sobre calderones.

El espíritu del trabajo aquí es céltico, un espíritu todavía acertado al lenguaje gaélico y al conservativo ambiente rural. Estos factores han alentado a la continuación de una cultura céltica la cual permanece lingüística y geográficamente intacta de su contexto original.

 

El Cristianismo aparte de la tradición gaélica, ha mantenido en este ambiente un alto nivel de sincretismo con sus propias tradiciones. Políticamente edictos convenientes en cosas religiosas, finalizadas en papel en Edinburgh o Perth, no necesariamente se traducían en la mente cultural de la gente, y la fusión original de los cristiano y pagano, con su racionalización simbólica en las piedras, símbolo de la Clase II han permanecido relativamente sin cambio en el corazón de la gente común hasta hoy (típico de este espíritu del sincretismo: el mismo San Columbo (St. Columba) es conocido por haber descrito a Cristo como “mi druido”). Tal sincretismo tolerante refleja el hecho de que la estética cultural en el Norte, la costumbre Heroica Gaélica, tiene un lazo directo cualitativo con el siglo VII, y esto, más que nada, coloca al Gaelismo aparte de las tierras bajas del habla inglesa después de 1124.

Las formas orales de la narrativa tradicional han existido por mucho de lado a lado con formas textuales, más tarde siendo registros más estáticos del mismo cuerpo temático. El toque común entre las formas orales y escritas no es una composición original “escrita en piedra” por un autor, pero mas que la mente colectiva cultural, el contexto mismo del significado se deriva: Las narrativas tradicionales empiezan en la mente del hablante, terminan en la mente del que escucha y crea un significado en todo el contexto de la costumbre Heroico-Gaélica. El espíritu cultural, la gran visión del gaelo, era a la vez oral, tribal y nacida de la fusión original de lo Heroico con lo Cristiano. Esto es verdad hasta hoy. La gran visión Heroica tenía una atracción estética hacia lo gaelo que era en parte atado a la continuación de una forma de vida tribal y pastoral: Un sentido de identidad de lugar o personal por lo individual fue sujeto a la genealogía, a las tradiciones construidas al vapor por mil años. Tales tradiciones estaban últimamente basadas en las obras de ancestros Heroicos que después se estilizaron; el ejemplo culturalmente significativo fue interpretado que uno debería tratar de hacer el patrón de su vida por analogía. El Cristianismo suministró un efectivo armazón articulatorio para algo poderoso, místico y biológicamente profundo: el culto Céltico de la muerte ancestral.

Oralmente reflejada la manera antigua, pre-literaria de procesar información por transmisión cultural. Esto envolvió mucho más que la memoria. Fue una explotación de un modelo pre-literato en la mente del nivel conceptual. Tal modelo cognoscitivo fue basado en un esquema jerárquicamente organizado por analogía, por ejemplo, a la dignidad real y la genealogía. El conocimiento aforístico existente (proverbio y gnomo), entendimiento irónico negativo y epítetos formulados culturalmente de significado descriptivo (incluyendo epítetos metonímicos, cognados, patronímicos y entendimientos): estos ocuparon un cierto nivel de generalidad dentro de tales sistemas cognitivos relacionales y pudieron ser agrupados prácticamente o desarrollados cronológicamente en el estilo de la narrativa oral. Como un ejemplo de un epíteto formulado existente del periodo Heroico consideremos a Conn, ancestro tradicional de la Edad de hierro de la casa Real de los Gaelos ( de los cuales los O’Neills representan el principal paso): Es dado en gaélico como “Con Cetchathach” que significa “Conn de las Cien batallas”. El nombre es estilizado y formulado, un apropiado sobrenombre heroico para no ser tomado literalmente; el significado se origina y se obtiene en el sistema cercano del conocimiento cultural emico. En otras palabras, el nombre es una etiqueta idiomática cargada de una connotación cultural. “De las Cien Batallas” es un epíteto apropiado para describir la figura fundadora tradicional de una genealogía real de la Edad Heroica. Por consiguiente la frase “De las Cien Batallas” significa que el ancestro tradicional así descrito es de importancia épica central para la fundación de un reino de l era Heroica. Así tenemos a Drust, hijo de Erp, un tradicional, rey prehistórico de los Pictos (prehistórico en el sentido que él floreció antes del advenimiento de los registros escritos en el siglo VI); también descrito en las listas pictas reales como uno que “luchó cien batallas”. Un epíteto similar es probablemente en la raíz de las tradicionales “doce batallas de Arturo” y por lo tanto estas no deberían ser interpretadas literalmente (como han sido a menudo en mucho tiempo), por escritores e historiadores no familiarizados con la naturaleza oral de la sociedad Heroica. Sin embargo, tal frase existente de tradición oral puede ser y probablemente era incorporada en una tradición media-literaria de propaganda dinástica en los siglos VI y VII. El punto es que deberíamos evitar la asunción anacrónica por la cual aplicamos el sesgo de la mente moderna literata hacia la historia literal automáticamente en la mente oral y medio-oral del pasado.

Las fuerzas políticas en Escocia eran entre la corriente Episcopal y el Presbiterianismo, lo cual terminó con la derrota final de los Reyes Stuart en 1746; refleja en parte la tensión cognoscitiva profunda entre la mente oral y la literaria. Con la llegada de la reformación Escocesa en el siglo XVI, el misticismo colectivo de una iglesia altamente sincrética fue constituida por las interpretaciones literales de las escrituras por individuales. El patrón Céltico antiguo de los sacerdotes literatos sirviendo una cultura oral, fue asaltada por la mente literata de los Lowlander sólo como el fácil flujo cognoscitivo de la parataxis gramatical, la cual sirvió al espíritu cultural, que fue reemplazado por la neurosis explosiva de la subordinación de la oración compleja la cual sirvió en lo individual. La edad de la razón estuvo atacando el pasado gótico, colocando el escenario para la dicotomía literaria entre la forma Neoclásica y el trascendentalismo Romántico (para la mente romántica, el profeta neoplatónico: Shelley que fue reemplazado por los dependientes de una violenta burocracia).

En la cultura lingüística gaélica de las Altas Tierras Escocesas puede ser encontrada la última fortificación Germano-Céltica del impenitente espíritu oral. –Un espíritu una vez compartido por las culturas del sur. Así el misticismo de lo Celta está en primer término para el espíritu literario. El espíritu orgulloso del Gaelo, Irlandés y Escocés, grabado por Samuel Johnson en su “Viaje a las Islas” del Oeste de Escocia, es aptamente reflejado en las palabras muertas del celebrado bardo gaélico Aodhagan O Rathaille, quien, aunque indigente, en el despertar de la destrucción de la Irlanda Gaélica negó recitar sus canciones a cualquiera pero menos a los hijos de los reyes.

La costumbre Heroica Gaélica comprendía una principal estética basada en el conocimiento cultural acumulado, oralmente transmitido y con perspectivas. La palabra oral cargó este significado simultáneamente en varios niveles: el literal de la presente cultura; el simbólico del arte y la heráldica y el nivel arquetípico y mítico de la psicología profunda. Últimamente, la vitalidad de la cultura heroica gaélica era destruida no por el fracaso militar de los Clanes Jacobite en Culloden en 1746 –sino por la introducción de una economía monetaria en Inglaterra en una sociedad agraria-pastoral en la cual la vaca siempre había sido la unidad del trueque. Este colapso socioeconómico fue parte del gran esfuerzo en Britania (e Irlanda) reflejado en las guerras civiles entre 1642 y 1746. Esta lucha fue aparentemente entre los Realistas Episcopales (Cavaliers y Tories) por un lado, y Parlamentarios Puritanos o Presbiterianos (Roundheads y Whigs) por el otro; aún en un nivel más profundo estaba la tradicional aristocracia rural luchando una batalla perdida contra el levantamiento inevitable de un electorado mercantil urbano con un epicentro en las Tierras Medias (Midlands) Inglesas. En esta luz la rebelión jacobita de 1745 forma el punto medio entre el comienzo de esta lucha en 1642, y la batalla final, hecha en América entre 1861 y 1865. Virginia madre de los presidentes, había visto un agolpamiento de la inmigración de Cavaliers después de la Guerra Civil Inglesa, (Henry “Harry Caballo de Luz” Lee, 1756-1818, padre de Robert E. Lee, que fue el vástago de la cuarta generación de una familia Cavalier), mientras Carolina del Norte recibió el volumen de la inmigración de Highland (Altas Tierras) a la América Colonial (el sur de Canadá) siguiendo la última rebelión Jacobita en 1745.

Si en 650 o en todo caso en 1650, la costumbre heroica gaélica era basada en las obras del héroe aristocrático gaélico. Esto envolvió el entusiasmo de una aristocracia guerrera céltica a caballo. El héroe gaélico fue un hombre admirado, idealizado y quizás sacrificado a los ojos de sus partidarios tribales.

Este fue el arquetipo del escudero de Highland (Altas Tierras). Educado, quizás bilingüe, era un hombre que atravesaba el siglo XVIII y los valores gaélicos. Cinco veces esencialmente céltico en su perspectiva, el suporta una fuerte semejanza con el héroe del Dios Oddin. Podía cantar dulcemente en las festividades invernales o permanecer ásperamente con armas heredadas imbuídas con mágicos poderes: la guarnición del espadón, la daga, el blanco del génesis Picto-Gaélico,  la pequeña pistola con su caja mágica: Este es el ideal de la media descubierta, bien armada Highlander. Un hombre con dos pistolas en su cinturón y “un corazón de atracción” para los reyes Stuart. Esto es lo irracional heroico de la mente gaélica, de una vez la destrucción de Escocia y su virtud salvada. Esta historia se encuentra en ...


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